
8/8/10
19/7/10
Birmania recuerda el asesinato del héroe de la independencia, el padre de Suu Kyi
3/6/09
Informe Especial: La Masacre de Tiananmen
Vivencias en medio de los momentos más dramáticos de la represión estudiantil del 4 de junio de 1989 en Beijing
El periodista que, fracturado y herido, siguió informando
Las imágenes en las que un estudiante chino enfrenta a una fila de tanques cerca de la plaza Tiannamen, un día después de la brutal represión, aún conmueven a Occidente, a 19 años de la masacre. Para el periodista Jonathan Mirsky –entrevistado por La Gran Época–, las memorias y las imágenes son tan conmovedoras como perturbadoras: él fue un testigo directo de la masacre.
Corresponsal en ese entonces del periódico Observer, Mirsky estuvo en la Plaza Tiananmen la noche del 3 de junio, cuando llegó el ejército.
“Dispararon contra algunos, y a otros les pasaron por encima con los tanques”, dijo. “No está claro a cuántas personas asesinaron en el centro mismo de Beijing; quizás fueron unos cientos en la plaza”.
Mirsky había pasado más de seis semanas en la plaza observando las manifestaciones de los estudiantes que comenzaron el 16 de abril.
A pesar del peligro, Jonathan permaneció en la plaza el 4 de junio para informar sobre los horrores del incidente, por lo cual recibió el premio británico “Periodista Internacional del Año”.
Fue salvajemente golpeado por la Policía Armada al intentar escapar de la plaza esa noche. Le rompieron un diente y quebraron su brazo izquierdo.
“Tuve que caminar hasta la imagen de Mao, pero justo debajo del retrato estaba la Policía Armada. Ellos me vieron, así que puse mis manos en alto y dije ‘soy un periodista extranjero’. Me insultaron y comenzaron a golpearme con sus bastones de goma”.
También golpeaban a otra gente, no solo a mí. Vi que cuando alguien caía, los oficiales le disparaban a la persona en el suelo. Pensé que me iban a matar, pero pude escaparme de ellos”. Regresó a su hotel y, a pesar del terrible dolor por el brazo fracturado, continuó informando sobre los hechos en la plaza.
“Sorpresivamente, de alguna manera, el Hotel Beijing no había desconectado la línea telefónica. Así que pude llamar a mi periódico y dictarles mi historia. A la mañana siguiente, domingo 4, el Observer publicó la nota completa”.
A las diez y media de la mañana del 4, regresó.
Se unió a varios cientos de padres que iban por la avenida Changan hacia la plaza para averiguar qué había pasado con sus hijos. Una gran cantidad de soldados y tanques bloqueaba la entrada. Un oficial les advirtió por megáfono que se fueran, amenazándolos con dispararles si no lo hacían.
Los soldados dispararon al aire y todos se arrojaron al suelo. “Yo también me arrojé al suelo. Sabía que estaban usando balas de verdad, porque lo había visto la noche anterior. Así que les grité a los padres que eran balas de verdad. Pero había mucho ruido, todos se pusieron de pie, y entonces los soldados comenzaron a dispararles”.
“Deben haber asesinado a varias decenas de personas”. Poco después, llegó una ambulancia del Hospital Concord, con 7 u 8 médicos y enfermeras de uniforme blanco. “Llegaron y comenzaron a asistir a esas personas. La mayoría había huido, pero había muchas en el suelo, incluyéndome, aunque a mí no me habían disparado. Ahí nomás, el ejército disparó contra los médicos y las enfermeras. Escapé a las rastras”.
Un fotógrafo del Observer que estaba con Jonathan fue a los hospitales de Beijing a tomar fotografías. Las imágenes muestran pilas de cuerpos, recuerda Jonathan. “Tú sabes, no solo unos cuantos, sino amontonados. De alguna manera él pudo enviar las fotos a Londres”.
Jonathan volvió a Inglaterra en la tarde del 4 de junio. Pudo volver a China hasta 1991. Desde entonces, ya no pudo.
“No dan razones. Ellos siempre dicen, ‘usted sabe por qué’. Me rechazaron la solicitud de visa unas diez veces”.
Mirando atrás, a Jonathan todavía lo sorprende la escala y el coraje de las manifestaciones estudiantiles. Primero, los estudiantes querían libertad de prensa y más representación. Luego, cuando parecía que no había oposición, comenzaron a pedir más. Jonathan dice que las demandas de los estudiantes eran inconcebibles.
“Había gente diciendo ‘Abajo Deng Xiaoping’, ‘Abajo el partido comunista’. Es impensado decir esas cosas en China”.
“La gente pedía democracia, libertad de expresión, libertad de prensa. Eso era imposible, era imposible decir esas cosas. Era sorprendente que se estuvieran diciendo esas cosas de esa manera. Es como si alguien hubiera quitado el corcho de una botella y de repente se escaparan un montón de cosas. Así que la reacción del régimen fue volver a colocar el corcho. Eso no se puede, ¡es imposible!”
“Ocurrieron un montón de cosas y muchas otras todavía ocurren. La frase ‘[Masacre de] Tiananmen’ no puede mencionarse en China. Todavía hay gente encarcelada desde entonces, y si alguien tipea ‘[Masacre de] Tiananmen’ en internet, es posible que la policía rastree y arreste a esa persona. Así que todavía es un tema serio. Aunque en China solo se lo menciona escuetamente como ‘el incidente’, por supuesto que no fue solamente un ‘incidente’”.
Otra cosa que recuerda Jonathan es que días antes de la manifestación, Beijing parecía un lugar diferente. “Prácticamente no había soldados en los alrededores, y no se veía mucha policía, Beijing estaba muy pacífica. De hecho, estaba inusualmente pacífica”.
“Nunca pensé que esto pasaría. Me refiero a que el gobierno parecía haber desaparecido durante esas semanas. Pensábamos que el gobierno había perdido el control, de alguna manera, pero en realidad estaban planeando qué hacer. Había un debate dentro del Politburó sobre cómo manejar este asunto”.
Jonathan dice que no le sorprendería que el régimen comunista chino asesinara nuevamente de la misma forma. “Matarán cuando les sea necesario. Tibet, Taiwán, Falun Gong. El partido comunista quiere mantenerse en el poder. Si cambia, en realidad es una máscara, lo principal –el control– lo mantiene”.
“En China hay mucha, mucha gente que quiere democracia. Es simplemente una mentira que los chinos no quieren o no pueden vivir en democracia. Taiwán, Hong Kong y mucha gente en China habla de varias formas de libertad”.
“Es grandioso que alguien en China tenga el coraje de resistirse. Pero tiene que estar preparado para un castigo terrible”.
Usaban tanques y bayonetas, y le disparaban a la gente
Chai Ling, ex líder de aquel movimiento estudiantil pro-democrático de Beijing, tenía veintitrés años cuando logró sobrevivir a la matanza en la plaza de Tiananmen el 4 de junio de 1989. Cuatro días después, esta estudiante graduada en Psicología hizo una dramática descripción de los sucesos. Explicó cómo pudieron morir 4.000 estudiantes bajo las armas de fuego y los tanques del Ejército de Liberación Popular.
“La situación empeoró entre las 8 y 10 de la noche del 3 de junio, y la organización de la movilización llamó a una conferencia de prensa para informar a los periodistas los hechos que estaban teniendo lugar. (...)
A las 10 de la noche del 3 de junio, se fundó la «Universidad de la Democracia de la plaza Tiananmen». El diputado Chang Ckeng-li fue nombrado presidente. La gente nos felicitaba. Entonces la organización empezó a recibir un mensaje de emergencia tras otro. La tensión crecía. Nos informaron que corría sangre en la calle Changan, que los soldados empleaban tanques, bayonetas y gases lacrimógenos y disparaban a la gente. Se amontonaban los cuerpos en la calle Changan con sangre sobre sus pechos, y los estudiantes comenzaron a llegar a la plaza con sangre en las manos, pechos y piernas.
Después de las 10 de la noche del 3 de junio, la organización pidió calma (...). Los estudiantes nos sentamos en la plaza a esperar ser sacrificados. En este momento, desde los altavoces de alrededor del Cuartel General, se oía la canción «El heredero del Dragón». (...)
En la mañana del 4 de junio, la organización decidió no movilizar a los estudiantes, y estos eran reacios a salir. La primera línea era la más firme, y los que iban detrás se mentalizaban para mantenerse en silencio aun si la primera línea de estudiantes fuera atacada y asesinada (...). Los estudiantes cantaban «La Internacional» y fueron a negociar con el ejército pidiendo que les permitiera retirarse pacíficamente, pero antes de conseguirlo los soldados se precipitaron con sus bayonetas hacia el monumento, disparando a mansalva.(...) Los estudiantes comenzaron a huir; algunos pensaban que las tropas solo los arrestarían, pero los tanques comenzaron a pasar sobre los estudiantes que dormían en tiendas de campaña. Posteriormente, las tropas rociaban con gasolina los cuerpos y los convertían en antorchas (...). El símbolo del movimiento prodemocrático -la diosa de la democracia- fue derribado por una columna de tanques (...).
Los estudiantes queríamos regresar a la plaza para protestar por tal brutalidad, pero los ciudadanos nos disuadieron de no hacerlo. (...)
En un muro de una organización cercana había un eslogan «Propugnar una política correcta del partido». La radio retransmitía «Esto es un motín, debemos establecer el orden en la capital». (...)
Cuando regresamos a la Universidad de Beijing, supimos que a las 10 de la noche del 3 de junio, el Premier comunista Li Peng había dado tres órdenes: 1) las fuerzas armadas abrirán fuego en la parte superior de la plaza rápidamente; 2) las tropas deberán limpiar la plaza al alba, y 3) deben detener a los lideres estudiantiles y matarlos sin dilación”.
“200.000 muertos a cambio de 20 años de estabilidad”
Breve reseña de los trágicos hechos del 4 de junio de 1989 en la Plaza Tiananmen
La Plaza Tiananmen fue el escenario de las manifestaciones que, a lo largo de varios meses, sucedieron a la muerte del secretario general del partido comunista, Hu Yaobang, quien impulsó la reforma y la condena de las políticas y programas de la era de Mao. Hu fue denunciado por el Partido Comunista Chino (PCCh), pero admirado por el pueblo chino por intentar cambiar al régimen sangriento del PCCh.
Después de la muerte de Hu por un ataque cardíaco el 15 de abril de 1989, los estudiantes universitarios llenaron la Plaza Tiananmen en homenaje a los esfuerzos de Hu, haciendo un llamado al PCCh para que aplicara sus ideas de apertura y democracia. Manifestaciones similares ocurrieron por toda China, especialmente en Shanghai.
El entonces secretario general Zhao Ziyang simpatizaba con los estudiantes y recomendó una resolución pacífica, por lo que fue depuesto.
Los estudiantes permanecieron en Tiananmen hasta la noche del 3 al 4 de junio, cuando el entonces secretario de la Comisión Militar Central del PCCh, Deng Xiaoping, le ordenó al ejército que liberara la plaza. El ejército envió a la infantería con tanques, que se topó en las calles con multitudes de ciudadanos comunes que, aunque no participaban de las protestas en la Plaza Tiananmen, tampoco querían que los estudiantes fueran reprimidos. El ejército abrió fuego sobre los civiles, asesinando e hiriendo a miles.
El ejército finalmente llegó a la Plaza Tiananmen y la tomó. Las cifras finales de víctimas no se conocen –las menores ubican el número de muertos entre uno y tres mil–. El PCCh negó que se haya matado a manifestantes y, por el contrario, dijo que los manifestantes atacaron a los soldados, asesinando a algunos de ellos. El PCCh se mantiene en esta línea hasta hoy, a pesar de la evidencia fílmica y fotográfica de la matanza.
Liu (seis) Si (cuatro), dicen simplemente los chinos que saben sobre el acontecimiento de este día en China. Para la gente fuera de China, el 4 de junio evoca aquel día de 1989 en el que miles de estudiantes desarmados murieron aplastados por los tanques del ejército del PCCh en la Plaza Tiananmen de Beijing, China. El régimen del PCCh no ha admitido el asesinato masivo, porque este no es sino la continuidad del mismo gobierno que estuvo en el poder durante aquel acontecimiento. En el exterior, gracias al esfuerzo de muchos periodistas extranjeros que estuvieron presentes en la masacre, millones de personas atestiguaron y se estremecieron con las imágenes, solo por eso el PCCh no pudo esconder totalmente la verdad.
Hoy, los estudiantes o jóvenes en China saben poco y nada de la Masacre de Tiananmen; la mayoría lo ignora completamente. En los libros de estudio chinos casi ni aparece una sola palabra referida a esa tragedia. Solo se encuentran breves reseñas del régimen chino, aludiendo que las manifestaciones estudiantiles pretendían el derrocamiento del régimen y la desaparición del Partido Comunista, y que el Ejército actuó con restricción, en defensa propia.
La frase del título pertenece a Deng Xiaoping, que mejor resume lo que significó para el régimen comunista el movimiento del 4 de junio y la posterior masacre de Tiananmen: “200.000 muertos a cambio de 20 años de estabilidad”.
11/4/09
Premio 11 de Abril - 2009

Recibo este premio otorgado por Resistencia Santiago de Leon de Caracas con sentimientos cruzados de alegría y dolor,alegría por saber que hermanos venezolanos son seguidores de esta causa y comparten nuestros buenos deseos porque en Birmania haya un gobierno democrático y que sus presos políticos sean liberados.
Tristeza por lo que simboliza el premio en si,un fecha en las aspiraciones de reivindicación de la justicia fueron cercenadas con un cruento auto-golpe de estado donde murieron a manos de francotiradores,hijos ilustres de la patria.
Es un compromiso para no olvidar estas victimas aun sin justicia,como tampoco olvidaremos a quienes hoy languidecen en las cárceles chavistas,acusados de estos crímenes que no cometieron, pero que como venganza política del desgobierno actual,han sido juzgados por los tribunales oficiales,manejados por el dictador Hugo Chavez y sentenciados a largas penas de cárcel.
Este sufrido y traicionado pueblo,pide justicia y sirva mostrando y compartiendo este premio,de solidaridad a su justo reclamo y que el mundo conozca la verdad sobre los hechos del 11 de Abril del 2002.
http://www.youtube.com/watch?v=hpfLxVvcm_U
http://www.youtube.com/watch?v=RMqIWnjVjMM
Decimos que fue un auto-golpe porque esos dos que hablan en los vídeos de abajo hoy son embajadores del gobierno y muchos otros de los implicados han sido premiados con altos cargos como se muestra en esta imagen.
http://www.youtube.com/watch?v=DQ14XCNMY7k
http://www.youtube.com/watch?v=TjZ4sJ504H8
El culpable se vanagloria de haber provocado la crisis
http://www.youtube.com/watch?v=DhKxPNmewA0
Aquí su voz autorizando el Plan Avila que inicio con la masacre
http://www.youtube.com/watch?v=OZ35yfJokCc
Siguiendo las reglas del premio,se lo concedo a otros hermanos de luchas y causas a favor de la justicia,los derechos humanos,la libertad de expresión y la democracia plena para sus pueblos.
Ellos son :
Birmania Libre
Que Ácidos
Fotos desde Cuba
Bolivia Confidencial
Lucha por la Democracia
Argenlibre
Voces Cubanas
Movimento Ordem e Vigília Contra a Corrupção
Patria Judia
Uncomomon Sense
Venezuela,Libre,Soberana y Consciente
Amanecer en la Habana
Venezuela News And Views
Cuba Independiente
La Isla Grande
" El premio 11 de abril se otorga como un símbolo de lucha, como un recordatorio a lo que podemos pasar si nos quedamos pasivos frete a la barbarie, este premio llenó el corazón de los que día a día hacemos lo imposible por no guardar silencio frente a la injusticia."
Alexis Marrero
20/4/08
Retrato en la oscuridad de Sao Myo Cit
Retrato en la oscuridad de Sao Myo Cit ">
@José Luis Mejías.- - 19/04/2008 - El Confidencial.com
Una generosa amiga me llevó hasta su casa. La vieja nos condujo por sus amplias estancias, espartanas, sombrías. En típica construcción del sudeste asiático, sobre pilares, completamente en madera, con balconada abierta a un jardín tropical.
Como si nos esperara, desempolvó un álbum de fotos, de los que se venden en anticuarios. En un asombroso inglés exquisito, incansablemente fue relatando pedazos de su historia; sus manos hinchadas pasan por personajes en blanco y negro: ricos ilustres compañeros de universidad en Oxford en los años cuarenta, hijos de jeques árabes, de nobles turcos, aristócratas europeos.
Se trata de Sao Myo Cit, miembro real de la extinguida dinastía Shan, que desapareció cuando la Junta Militar tomó el poder en un golpe de Estado, instaurando una dictadura comunista.
Es uno de los 3 miembros de la realeza que aun existen en Hsipaw, la antigua capital de Reino Shan. El resto marchó al exilio, fueron ejecutados, o condenados a trabajos forzados. Nada se sabe del palacio destruido. La memoria fue borrada. La historia modificada.
La Junta Militar mantiene hambriento e ignorante a un pueblo que desea democracia. Cualquier documento sobre la familia real, incluso esta foto, es ilegal y está perseguida en Birmania.
“Tuvo que renunciar a todos sus derechos en la familia real. Era la directora del Instituto y pudo seguir enseñando. Decidió quedarse en vez de irse al exilio. Consideró que era su forma de luchar por el país”, me relata mi amiga.
Las burlas de los dirigentes
Al jubilarse la pensión que recibe es de 1000K al mes, menos de 1$, una cantidad absolutamente irrisoria para Birmania; otra burla de los dirigentes a los birmanos. Así que, a sus 86 años, imparte clases de inglés, cada día, de 9 a 4. Unos no pueden pagar. Otros traen comida. Para ella es suficiente. Antiguos alumnos juntan cantidades para que ella tenga un remanente, para medicinas, por ejemplo, pero ella lo reparte entre familias necesitadas.
En su enorme casa, alberga familias pobres, porque es lo único que tiene, y se hacen compañía. También a niños pobres que viven demasiado lejos y así pueden ir a la escuela local.
En una esquina, un agujero donde entró un obús japonés que perforó su vivienda, pero que no estalló. Durante la Segunda Guerra Mundial, Birmania fue un sangriento campo de batalla entre británicos y japoneses. “Veíamos los bombarderos japoneses atacando en forma de V”, dijo la vieja.
Andrew Marshall, en su libro Trousers People, escribe unas páginas en la que ella le cuenta como fue el funeral del príncipe a finales de los años veinte, cuando ella era una niña.
“¿Quién es ella?”, pregunto a Sao Myo Cit señalando foto de una mujer hermosa, tomada en los años 50. “Era mas joven que yo, tenía problemas de alcohol” …responde. Se calla un par de segundos, y añade. ”She is dead, dead and gone”.
Mi generosa amiga española, “hija adoptiva” de Sao Myo Cit, me escribía hace poco: ..."dio su preciado violín, sus libros, su dinero... En un país rico que lo tuvo todo y ahora no tiene futuro. Un país donde los militares han conseguido borrar la historia del pasado anulando las universidades... quizás eso me fascina de ella, que toda esa historia, ese pasado, esta dentro de ella… en su memoria esta toda esa historia del su país y del mundo”.
Le pedí venir el día siguiente para retratarla. “Why don’t you do it straight away?” (¿Por qué no lo haces ahora mismo?), responde. Se sentó frente a su altar budista. La luz era mágica. Dejaba su rostro en semi-sombra. Apoyé la rolleiflex sobre una pila de libros. Y de repente, ocurrió. Ella misma permaneció con los ojos cerrados. Y posó, en silencio y armonía absoluta.









