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9/4/10

Varias ONG denuncian que se ha olvidado la situación de más de 300.000 niños desplazados en Birmania


MADRID, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -La situación de más de 300.000 niños desplazados internos en Birmania se ha olvidado, según denunciaron en un informe este jueves las organización Partners Relief y Free Burma Rangers, que afirman que una generación de menores birmanos ha sido marcada con la muerte y la destrucción puesto que desde hace cuatro décadas la Junta Militar birmana los ha sometido a violaciones extremas de los Derechos Humanos.

"La gente debe conocer lo mala que es realmente la vida de los niños en Birmania", aseguró el director de Free Burma Rangers, David Eubank. Desde 2002 a finales de 2009, más de 580.000 civiles, incluidos al menos 190.000 niños, fueron obligados a abandonar sus hogares en el este de Birmania. Se estima que hay entre uno y tres millones de desplazados internos en todo el país, y un tercio son menores, según el informe.

En el informe se señala que los ataques son frecuentes en Birmania. "Una generación de los niños de este país ha sido marcada por la muerte, la destrucción, la pérdida y la negligencia a manos del Ejército birmano. Desde hace cuatro décadas, la Junta Militar que gobierna Birmania ha obligado a los niños a huir de sus casas y aldeas, sujetos a violaciones extremas de los Derechos Humanos y los dejan para su supervivencia en asentamientos sin un acceso a lo más básico o a los servicios humanitarios", asegura el informe.

"Los ONG necesitan tener una presencia mayor sobre el terreno y necesitan apoyo para poder llegar hasta estas personas", afirmó un miembro de Partners, Amanda Carroll.

DATOS DE 14 AÑOS

Es hora de que los líderes militares de Birmania y los autores de las violaciones de los Derechos Humanos sean llevados ante la Justicia y sean responsabilizados por sus acciones, señala el prefacio del informe.

Considerando la naturaleza sistemática y generalizada del desplazamiento en este país, el impacto directo que el desplazamiento tiene sobre los niños y la implicación de la Junta Militar en la causa de estas condiciones, es hora de que se dé una respuesta internacional, afirma este prefacio firmado, entre otros, por el presidente de la Cámara de los Comunes británica, John Bercow, y el director del equipo para el este de Asia de la organización Christian Solidarity, Benedict Rogers.

El informe se basa en los datos recogidos en Birmania y sus fronteras durante los últimos 14 años por estas organizaciones, que señalan que es el primer informe global que documenta de primera mano las experiencias de los menores desplazados en el país.

"Este documento muestra cómo la infancia se ve interrumpida por la violencia, la inseguridad y la pobreza. Los niños son testigos y están sujetos a las muertes arbitrarias y extrajudiciales, a la tortura y al maltrato, al arresto y detención arbitrarios, a las violaciones y a los ataques sexuales (...), así como a una restricción de sus libertades básicas", indica. "Para los menores desplazados en Birmania, la infancia está plagada de incertidumbre e inseguridad", prosigue.

OBLIGACIONES LEGALES

Las organizaciones apuntan a que, por los incidentes documentados en el informe, está claro que la Junta Militar no cumple sus obligaciones legales en virtud del Derecho Humanitario Internacional. "Considerando la naturaleza y la escala del desplazamiento en Birmania, las acciones de la Junta Militar pueden constituir crímenes contra la Humanidad y crímenes de guerra", afirma el informe.

A pesar de que las heridas infligidas por la Junta Militar no se curarán antes de varias generaciones, las organizaciones hacen una serie de recomendaciones a la Junta Militar, como reconocer e impedir el desplazamiento forzoso de civiles, especialmente de las familias y de los niños y desarrollar un marco legal para investigar, juzgar y tratar las acusaciones de desplazamientos forzosos, así como permitir a la ONU y a las diferentes ONG un acceso sin ningún tipo de impedimento a las comunidades de desplazados.

También pide a la comunidad internacional y a la ONU que presionen a la Junta para que se detenga el desplazamiento forzoso de civiles y que atiendan las necesidades de los desplazados, especialmente de los niños. También solicita que se inicie una comisión de investigación para investigar los crímenes contra la Humanidad y los crímenes de guerra.

29/3/10

Ejército birmano asesina a una mujer y dos niños de la minoría étnica karen


El ataque se produjo el lunes de la semana pasada en el pueblo de Kaw Hta, unos 170 kilómetros al norte de Rangún, cuando los militares dispararon contra la población y mataron a la mujer, de 35 años, una niña de 5 y un bebé de 5 meses, dejando malherida a la madre.

Desde el pasado enero, unas 3.000 personas de la minoría karen siguen ocultas en las selvas cercanas a Kaw Hta por las incursiones del Ejército, que han dejado un saldo de seis muertos y más de 200 viviendas destruidas.

En 2009, la Junta Militar birmana intensificó los ataques contra las minorías étnicas, que representan casi el 30 por ciento de la población y se asientan en las regiones fronterizas.

Free Burma Rangers, fundado en 1997, lleva a cabo misiones humanitarias en favor de las etnias karen, karenni, shan, pao, arakan, kachin, chin y lahu.

Los generales que gobiernan Birmania desde 1962 firmaron una tregua con la mayoría de las guerrillas que operan en el país en los años 80 y 90, aunque algunos grupos como los karen llevan en pie de guerra desde 1948.

Durante décadas, los militares birmanos han usado los trabajos forzados, las violaciones y la tortura para someter a las minorías étnicas.

Medio millón de desplazados karen, shan y karenni malviven en la zona oriental de Birmania, mientras que 140.000 están refugiados en Tailandia.

El régimen birmano ha anunciado elecciones para finales de este año, una iniciativa que ha sido recibida con escepticismo por los grupos opositores y étnicos. EFE/ABC

7/5/09

INFANCIA-BIRMANIA: ONU calla ante abusos del régimen


Por Thalif Deen

NACIONES UNIDAS, 7 may (IPS) - El Consejo de Seguridad de la ONU no toma medidas contra las violaciones de derechos humanos que sufren decenas de miles de niños y niñas de Birmania, dado el amparo que brindan China y Rusia a la dictadura militar de ese país.

El bloqueo a la consideración de los cuestionamientos a un país por parte de una potencia con facultad de veto en el Consejo es similar al que ejerce Estados Unidos respecto de las agresiones de Israel contra Palestina y Líbano.

Es hora de que el Consejo "actúe rápidamente" para proteger a los niños y niñas "violados, secuestrados y reclutados como soldados por el ejército del país y organizaciones armadas no estatales" en Birmania.

Así lo establece "No More Denial: Children Affected by Armed Conflict in Myanmar (Burma)" ("No más negación: Niños afectados por el conflicto armado en Myanmar [Birmania]"), presentado el miércoles por la organización Watchlist on Children and Armed Conflict en la sede neoyorquina de la ONU (Organización de las Naciones Unidas).

Al consultársele por qué el Consejo de Seguridad continúa en silencio a propósito de Birmania, Julia Freedson, directora de Watchlist, dijo a IPS que hay varias razones posibles.

Consultada por IPS, la directora de Watchlist, Julia Freedson, atribuyó el silencio del Consejo, en parte, a que los informes sobre la situación de la infancia birmana a los que accede el cuerpo "a través de los canales de la ONU son pésimos", señaló.

El gobierno de Birmania y el de países clave como la vecina Tailandia, donde residen la mayoría de los opositores birmanos en el exilio, impiden el acceso de funcionarios de la ONU que tratan de documentar la situación en el terreno, agregó.

Pero muchas organizaciones no gubernamentales han producido documentación confiable sobre violencia sexual, matanzas y mutilaciones, desplazamientos forzados y otras agresiones a las que el Consejo debería dar más importancia, agregó Freedson.

El año pasado, China y Rusia ejercieron un inusual doble veto contra una resolución crítica de la junta militar patrocinada por Occidente.

El apoyo chino y ruso impidió cualquier sanción de la ONU contra la junta, que combate a las minorías étnicas que se quejan de agresiones militares y violaciones a los derechos humanos.

La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), de la que Birmania es miembro, se ha opuesto a todo involucramiento político en el conflicto interno, al que considera un asunto ajeno al ámbito del Consejo de Seguridad.

Al preguntársele hasta qué punto confiaba en que el Consejo de Seguridad actuara, Freedson dijo que "los factores geopolíticos son una preocupación".

Sin embargo, destacó que en 2009 la dinámica del Consejo es diferente a la del año pasado.

Tras el debate abierto de la semana pasada en el cuerpo sobre niños y conflictos armados, señaló: "La sensación es que ahora hay un compromiso más profundo para avanzar en las obligaciones del Consejo de responsabilizar a los perpetradores de violaciones contra los niños".

"Esperamos que Myanmar (nombre con que la junta llama a Birmania) no sea una excepción", agregó.

Según el informe de Watchlist, de 60 páginas, niños de incluso nueve años afrontan constantemente la amenaza de reclutamiento forzado a manos de las fuerzas de seguridad y grupos armados no estatales, aún en lugares públicos como estaciones de autobús y de tren y mercados.

Las fuerzas armadas también han ocupado escuelas, reclutado maestros y estudiantes para realizar trabajos forzados y sembrado minas terrestres cerca de centros escolares o en los caminos que conducen a ellos.

Freedson dijo que las de Birmania está a la par de algunas de las naciones consideradas las peores del mundo por la comunidad internacional, como República Democrática del Congo o Afganistán, donde la mortalidad infantil es similar, porque las autoridades birmanas niegan la asistencia humanitaria y el tratamiento médico.

"Sobre la cuestión de los niños soldados, no tenemos cifras precisas por la falta de acceso a este tipo de seguimiento, pero estimaciones confiables han situado los números en decenas de miles", dijo Freedson.

Si éste es el caso, los números de Birmania podrían estar entre los más altos del mundo.

Al mismo tiempo, la geopolítica dificulta la promoción de medidas en el Consejo, según Freedson.

Por ejemplo, Grupo de Trabajo del Consejo de Seguridad sobre la cuestión de los niños en conflictos armados deliberó el año pasado durante seis meses sobre el caso de Birmania.

"Entendemos que esto se debió en buena medida a las tácticas de estancamiento adoptadas por China y otros países que no quieren que dentro del Consejo de Seguridad se discutan la situación de los derechos humanos en Myanmar", dijo.

Y cuando el Grupo de Trabajo finalmente emitió sus conclusiones, éstas fueron decepcionantes y débiles, observó Freedson.

El informe de Watchlist incluye varias recomendaciones políticas, entre ellas medidas contra el gobierno birmano y organizaciones armadas no estatales, particularmente si no se logra frenar el reclutamiento y el uso de niños en un plazo específico. Estas sanciones deberían incluir prohibición de viajes, congelamiento de bienes o embargos de armas.

Mientras, se pidió al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que informe al Consejo de Seguridad sobre las seis infracciones graves definidas por la Resolución 1.612, que incluyen violencia sexual, ataques contra escuelas y negación de asistencia humanitaria.

"Se ha perdido demasiado tiempo negando el alcance de la crisis que enfrentan los niños en las zonas de conflicto de Myanmar", dijo Freedson. La ONU debe actuar ahora para protegerlos y llevar a los perpetradores a la justicia, agregó. (FIN/2009)

6/5/09

ONG piden más medidas de protección para los menores en conflicto de Birmania


EFE/ADN - Una coalición de ONG solicitó hoy al Consejo de Seguridad de la ONU que adopte nuevas medidas para proteger a decenas de miles de niños de Birmania (Myanmar) atrapados en el conflicto entre el Ejército del país y diversos grupos armados.

Las organizaciones, reunidas bajo el nombre Watchlist on Children and Armed Conflict, presentaron en la sede de Naciones Unidas un documento con el que intentan llamar la atención sobre la suerte de la población infantil que reside en las regiones birmanas afectadas por el conflicto armado.

El documento de 60 páginas denuncia que los menores son víctimas de abusos sexuales, reclutamiento forzosos y secuestros por parte de los bandos involucrados en el conflicto.

También documenta muertes y mutilaciones, ataques a escuelas y la negación de ayuda humanitaria a las poblaciones que sufren las consecuencias de los combates.

"Naciones Unidas permanece en silencio sobre estas violaciones", aseguró en la presentación del informe la responsable de la organización Karen Human Rights Group, Esther Lay.

Por ello, la coalición de ONG insta al Consejo de Seguridad a imponer nuevas sanciones a la Junta militar birmana y a los grupos armados para obligarles a abandonar el reclutamiento de niños.

También insta al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, a entregar informes detallados al Consejo de Seguridad sobre los abusos sexuales, los ataques a centros escolares y la negación de ayuda humanitaria que sufre la población infantil de Birmania.

El informe asegura que los niños, incluso de nueve años, corren el peligro de ser secuestrados en espacios públicos, como las calles o las estaciones de tren, para ser incorporados a las filas de las fuerzas combatientes.

Estas ocupan escuelas, plantan minas cerca de poblaciones, además de utilizar a maestros y alumnos como mano de obra esclava, indica.

Estas condiciones contribuyen a que uno de cada cinco niños en las áreas de conflicto en el oriente del país muera antes de cumplir los cinco años, sin acceder a la asistencia humanitaria y la atención médica que les deniegan las autoridades, asegura el documento.

La analista de Human Rights Watch (HRW), Jo Becker, señaló a la prensa que los cuadros medios del Ejército birmano compensan con el reclutamiento de menores las numerosas deserciones y la falta de voluntarios que deseen incorporarse a sus filas.

A ello se agrega las compensaciones que reciben agentes privados, que utilizan la intimidación, los engaños o la fuerza bruta para conseguir candidatos.

"Saben que atrapar a un niño en la calle y llevarlo a un centro de reclutamiento es una manera segura de hacer dinero", apuntó.

28/3/09

Reportaje NAPA 96: Nagis en dictadura, en Birmania

NAPA - No Apto para Adultos es parte de la red mundial KNN, que se reunió hace unas semanas en Indonesia. Allí decidimos intercambiar reportajes entre los 7 programas de televisión para niños y adolescentes que tenemos en África, América y Asia…

Hoy empezamos, con el reportaje ganador del premio KNN 2008, del programa Voz Joven, de la Voz Democrática de Birmania. Estos colegas viven y trabajan clandestinamente, en un país controlado por una dictadura militar, y por eso ocultan la identidad de los chicos con máscaras. La nota cuenta como un desastre natural es más desastroso en una dictadura.


http://www.youtube.com/watch?v=pERJJgSk88E&feature=player_embedded

22/3/09

Declaración sobre el trabajo forzado en Birmania/Myanmar - 93a Conferencia Internacional del Trabajo



DECLARACION ORAL DE LA ORGANIZACION MUNDIAL CONTRA LA TORTURA
CONFERENCIA INTERNACIONAL DEL TRABAJO, SESION 93
COMISION DE APLICACION DE NORMAS
REUNION SOBRE EL TRABAJO FORZADO EN BIRMANIA/MYANMAR (CONVENCION 29)

GINEBRA, 4 DE JUNIO DE 2005



Señor Presidente,

La Organización Mundial Contra la Tortura, también conocida como la OMCT, coordina una red de aproximadamente 280 organizaciones no-gubernamentales con la meta principal de prevenir el uso de la tortura y cualquier otro trato cruel, inhumano o degradante.

La OMCT está alarmada por el continuo uso del trabajo forzado en Birmania/Myanmar, frecuentemente asociado con tortura y otros tipos de abuso físico y psicológico. Estamos muy preocupados acerca de la situación de los cientos de miles de personas en Birmania/Myanmar que están sometidos al trabajo forzado y a otras violaciones de los derechos humanos, o que viven bajo la constante amenaza de ser sometidos a ellos en un futuro cercano.

Desde 1964 la Comisión de Expertos ha expresado su preocupación por el uso de la labor forzada en Birmania y por la existencia de una legislación en contradicción con la Convención 29. Sin embargo, el gobierno birmano no ha tomado medidas substanciales para prohibir el trabajo forzado. Como ha sido señalado por el Director-General de la OIT en su Informe Global de 2005, hasta el día de hoy no existe en Birmania/Myanmar la voluntad política de tomar fuertes medidas en contra de las autoridades militares y locales que imponen el trabajo forzado.

El trabajo forzado es siempre cruel, inhumano y degradante y puede ser considerado como un acto de tortura per se. En Birmania/Myanmar es frecuentemente acompañado por otras formas de tortura, incluyendo el desplazamiento forzado, las violaciones sexuales, como también la privación de comida y tratamiento médico u otros malos tratos que pueden dar como resultado la muerte, y, en el caso de resistencia al trabajo forzado, con mayores malos tratos, detenciones y hasta ejecuciones extra-judiciales. Además, el trabajo forzado frecuentemente supone la explotación sexual, el trabajo de niños (la mano de obra infantil), los barredores humanos de minas, la extorsión y las evicciones forzadas de civiles, y en general, condiciones de trabajo extremadamente severas.

Informes1 recientes incluyen denuncias de oficiales de gobierno que fuerzan a civiles a trabajar como centinelas arriesgando sus vidas2, y de un comandante militar que golpea a un civil hasta matarlo en el estado de Shan por rehusarse a proveer su vehículo para el trabajo forzado3. El Forum-Asia4 provee evidencia del restablecimiento del uso de trabajo forzado en el norte del estado de Arakan en labores de construcción, cosecha, como porteros y en otros oficios desempeñados para miembros del Ejército. El enrolamiento forzado de niños en el Ejército, con la amenaza de encarcelamiento, es también una práctica común en todo el país5.

La tortura en Birmania/Myanmar no está, de ninguna manera, solamente restringida a su asociación directa con los trabajos forzados, sino que se ejerce frecuentemente sobre activistas pro-democracia, monjes, o incluso mujeres, esta última en forma de abuso sexual.

La OMCT considera que ambos la tortura y el trabajo forzado, no sólo están estrechamente entrelazados, sino que, como niegan el respeto fundamental a la dignidad humana, tienen en común un absoluto rechazo de los derechos humanos más fundamentales.

La OMCT urge que sean tomadas todas las medidas necesarias para asegurar el respeto por parte de Birmania/Myanmar a la absoluta interdicción de trabajo forzado y otros abusos contra los derechos humanos que están asociados al mismo. Nuestra organización espera que en esta sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo sean tomadas medidas concretas y enérgicas para asegurar la implementación total de la Convención 29 y de las provisiones de la Resolución de junio del 2000.

Gracias Señor Presidente.


1 Ver http://www.burmalibrary.org/
2 Ver informe del Karen Human Rights Group, correspondiente a mayo de 2005. http://www.khrg.org/
3 Según los informes de la Shan Human Rights Foundation, mencionada en el US State Department 2004 Report on Burma (Informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre Birmania). Ver también http://www.shanland.org/HR/HR_Frame.htm
4 Ver informe de Forum-Asia del 26 de mayo de 2005, Back to the bad old days! http://www.forumasia.org/
5 Ver Forced Labour in Burma (Myanmar), un informe de la Federation of Trade Unions – Burma, After 2004 International Labour Conference

14/12/08

Crónica Birmania.- El tráfico de menores en Birmania podría haber aumentado tras el paso del ciclón 'Nargis'

La frontera con Tailandia, el principal foco de captación de menores para la explotación laboral o sexual

MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

A la espera de que Birmania se recupere de los devastadores efectos del ciclón Nargis, las organizaciones humanitarias temen que, a pesar de que las estimaciones indican lo contrario, pueda haberse registrado un incremento en los casos de tráfico infantil en la región.

Este delito es habitual en Birmania, donde los niños secuestrados suelen ser enviados a países vecinos, como Tailandia, donde se les obliga a trabajar como vendedores callejeros, empleados del hogar o en la construcción, la pesca y la industria del sexo, según informaron organizaciones no gubernamentales. Son tantos los secuestrados que, ahora mismo, los niños birmanos conforman la mayor parte de la población infantil extranjera detenida en los centros de inmigración, según informó el Gobierno tailandés.

Pero de momento, y aunque los expertos advierten de que aún no es posible contar con cifras exactas, los últimos informes sobre la situación de los menores no demuestran un aumento en el número de menores destinados a trabajos forzados. "No tenemos constancia de un incremento en el tráfico infantil", declaró el portavoz de UNICEF para Tailandia, Mark Thomas, a la agencia de información de Naciones Unidas, IRIN.

"Si se dieran tales informes, yo tendría cuidado a la hora de usarlos, ya que no existen cifras concretas sobre el número de personas que estaban traficando de manera habitual antes del paso del ciclón", añadió.

Pero en la zona fronteriza de Mae Sot, "el tráfico infantil y de mujeres es una cosa diaria", aseguró la fundadora de la ONG Acción Social para las Mujeres, Aye Aye Mar. Su grupo otorga asilo y educación para las mujeres y niños birmanos. "Recientemente hemos visto a un grupo de 100 mujeres procedentes de la región afectada por el ciclón que estaban siendo transportadas por contrabandistas, pero de momento no tenemos constancia de niños", añadió Aye Aye.

Así que, de momento, cualquier información referente al tráfico infantil en la región del delta del Irrawaddy parece puramente anecdótica, salvo siete casos aislados detectados el pasado verano, algunos de ellos relacionados con el contrabando de niños, según investigó una ONG. No implica un aumento del tráfico, pero sí la amenaza de que pueda existir más riesgo de secuestros. "El momento en el que los niños corren más peligro es en el momento en el que son separados de sus padres y de sus cuidadores y ese ha sido el caso de algunos niños al paso del ciclón 'Nargis'", declaró un voluntario bajo condición de anonimato.

Y estos riesgos crecen todavía más cuando las familias viven en la pobreza y se ven obligadas a aceptar un trato vejatorio para conseguir algo de comer.

EN BUSCA DE TRABAJO

La localidad de Mae Sot se encuentra en la ruta principal hacia Birmania a través de la frontera tailandesa en la ciudad de Myawaddy, un punto clave en los movimientos migratorios y en las rutas de tráfico entre Birmania y Tailanda.

Myawaddy acoge a más de 80.000 birmanos, siendo la localidad tailandesa que más birmanos alberga, concentrados en nueve campos de refugiados, y probablemente a la principal concentración de organizaciones humanitarias relacionadas con Birmania.

Estas ONG son testigos de primera mano del funcionamiento del tráfico de niños. Figura clave de este proceso es la del contratista laboral, que distribuye carteles, panfletos y camisetas en las que se anuncia trabajo en el extranjero con transporte gratuito y salarios elevados, teniendo en cuenta que el salario anual de un birmano no alcanza los 250 dólares.

Estos contratistas ofrecen sus servicios a las familias más pobres, a las que recomiendan que vendan a sus hijos a cambio de dinero en metálico. Los niños posteriormente viajan a Tailandia para trabajar o para ser obligados a prostituirse.

NIÑOS EN PELIGRO

"Una vez que las familias llegan aquí, a Mae Sot, sus hijos se convierten en blanco de los traficantes", declaró un trabajador humanitario.

"Sucede por un par de razones. Primero, porque sus padres trabajan todo el día y no pueden cuidar de ellos, por lo que los niños son más visibles para los traficantes. En segundo lugar, la familia necesita dinero", explicó.

"En las familias más pobres es normal que los niños trabajen. Así que cuando llega uno de estos contratistas y les ofrece 40 dólares al mes a cambio de que sus hijos vendan flores en Bangkok, las familias no entienden que se trate de tráfico humano", añadió.

Evidentemente, muchos contratistas se limitan a pagar los dos primeros meses y después rompen el contacto con las familias, quienes jamás vuelven a ver a sus hijos, quienes "son tan pequeños que generalmente no pueden recordar de qué localidad proceden y no saben cómo contactar con su familia o pueblo si en algun momento consiguen escapar de los contratistas", prosiguió Aye Aye.

La clave para luchar contra el tráfico infantil pasa por educar a las familias de inmigrates y a las comunidades vulneradas por el paso del ciclón sobre los peligros de traficar, sobre los trucos y las falsas promesas de los contratistas. Y, como apoyo, es imprescindible la colaboración de las instituciones, según indicó el voluntario de World Vision Ashley Clements.

"Algunos de los métodos más efectivos en los que hemos trabajado pasan por la intervención de los funcionarios públicos, a los que se les especializa en este tipo de problemas para que sean más conscientes de los temas asociados y de cómo combatirlos", indicó. "Pero si no encontramos soluciones para ayudar a que la población más vulnerable pueda ganarse el sueldo y reconstruir su vida, seguirán siendo un grupo altamente vulnerable ante la incidencia del tráfico infantil", agregó.

18/7/08

Campaña a favor de los niños afectados por el ciclón Nargis

Los fondos recaudados irán destinados a la oenegé Save the Children.

UNA VISITANTE HACE SU DONATIVO EN EL RECINTO ESCANDINAVO.
19/07/2008

El tifón Nargis arrasó el pasado mayo la república de Myammar, la antigua Birmania. Dos meses después de la catástrofe la oenegé Save the Children continúa trabajando en la región para ayudar a los cientos de menores damnificados. Por ello, la organización no gubernamental presentó ayer en el pabellón de Suecia de la Expo un novedoso sistema de recogida de donativos para socorrer a los niños, los principales afectados.

La máquina, que se asemeja a un cajero automático, ha sido donada por el empresa Scan Coin, compañía dedicada a la fabricación de máquinas de clasificación de monedas. E instalada en un rincón del pabellón escandinavo dedicado a los niños. El director del recinto sueco, Eric Milfors, manifestó que el hecho de que esa máquina se instale en su pabellón se debe a que Suecia siempre ha sido un país "comprometido y solidario" y por ello no han dudado en aprovechar la ocasión de brindar un espacio a la causa de la oenegé.

Por su parte, la vocal en Aragón de Save the Children, María Mercedes Díez, explicó las diversas acciones llevadas a cabo por la organización desde el paso del ciclón y los proyectos en desarrollo. "A los dos días de producirse el ciclón, Save the Children había ayudado ya 30.000 personas, y esto fue posible porque en ese momento había ya 500 cooperantes trabajando en los poblados de Myanmar. Ahora, ya hemos atendido a 351.000 personas, de las que un tercio son niños, no obstante no es suficiente puesto que ha habido un total de 2 millones de afectados por el Nargis". Por ello, hizo un llamamiento a los visitantes a dejar su donativo en el pabellón.

27/5/08

Las redes de tráfico de menores acechan a los huérfanos birmanos

  1. Una oenegé ya ha rescatado a una docena de chicos que habían sido vendidos por 60 euros
  2. Unicef pide que los niños sean acogidos en su entorno pero la Junta opta por hacer orfanatos
 Una niña birmana, en uno de los centros de acogida de Children of the Border en Tailandia, ayer. Foto:  JORDI CORACHÁN
Una niña birmana, en uno de los centros de acogida de Children of the Border en Tailandia, ayer. Foto: JORDI CORACHÁN

JORDI CORACHÁN / ENVIADO ESPECIAL EL PERIODICO
BANGKOK
No hay peor infamia que aprovecharse de un niño. En Birmania, como se temía, los traficantes de personas han comenzado a hacer negocio con la venta de menores afectados por el ciclón Nargis, que dejó a más de 2.000 niños huérfanos, además de causar la muerte al menos a 134.000 personas. Tres semanas después, una docena de niños y niñas han sido rescatados de los traficantes por la organización humanitaria Asian Tribal Ministries.
"Los traficantes han pagado una miseria por cada niño. En varios casos no han desembolsado más de 100 dólares poco más de 60 euros", denunció a EL PERIÓDICO el misionero australiano Ben Grasby, de confesión baptista. Su iglesia, a través del proyecto Children of the Border, financia dos orfanatos que actualmente acogen en Tailandia a un centenar de menores birmanos.
Según el religioso, la tragedia en Birmania es "monumental", y los niños sufren la peor parte. Algunos de ellos son secuestrados por adultos que, empujados por el hambre y por la falta de escrúpulos, los venden a los traficantes por una cantidad irrisoria.

PROSTITUCIÓN
En esa fase del tráfico es en la que actúan los representantes de esta entidad humanitaria. Grasby desvela: "Si nos enteramos, ofrecemos más dinero que el traficante, y si llegamos tarde, le compramos el niño al propio traficante. El caso es que no llegue a las redes de prostitución de Tailandia".
La responsable de uno de los centros, la estadounidense P. Lana, de origen mexicano, agrega: "Si caen en la explotación sexual, las cosas se complican, ya que los proxenetas no los sueltan fácilmente. En muchos casos, piden un elevado rescate por ellos. Pese a todo, hemos conseguido rescatar a unos cuantos". La directora subraya que pagan generosamente las informaciones de prostitutas y chaperos para localizar a los menores que son explotados en Pat Pon, en Bangkok, y también en Pataya, Puket y otros puntos de Tailandia.

CLIENTELA OCCIDENTAL
Asimismo, recalca que la mayoría de los clientes de esas criaturas son "respetables" ciudadanos europeos, estadounidenses y australianos. Pese a que la legislación tailandesa condena los abusos a menores, en la práctica es bastante fácil llegar hasta alguno de ellos. "Son ofrecidos en la trastienda de los prostíbulos o a través de proxenetas", asegura Lana.
Children of the Border, tras rescatar a los niños, trata de buscar a algún familiar que se haga cargo de ellos. Pero, en las actuales circunstancias, en el sur de Birmania esta tarea resulta casi imposible. Los responsables de la organización señalan que aguardarán unos meses antes de iniciar los trámites para que puedan ser adoptados.
La responsable de protección infantil de Unicef en Birmania, Anne- Claire Dufay, ha dado asimismo la voz de alarma sobre el riesgo que corren los huérfanos del Nargis. El organismo de la ONU es partidario de que el Gobierno birmano facilite la adopción temporal de esos niños a familias de su entorno. No obstante, la Junta piensa construir orfanatos en Labutta y Pyapon, dos de las zonas más afectadas del delta del Irauadi, donde viven la mayor parte de los 2,4 millones de desamparados. Uno de los pocos aspectos positivos de los 46 años de dictadura militar ha sido la protección de los niños frente a las redes de tráfico, reconocida por el propio Unicef.
Ahora, en Labutta, 282 niños han sido ya apartados de sus familiares, y de ellos 50 no tienen familia conocida, según Unicef. Su historia se repite en todo el delta, donde --como ocurrió con el tsunami de 2004-- los niños supusieron un número desproporcionado de los muertos porque no pudieron trepar a los árboles o edificios. Las Naciones Unidas y varias oenegés estiman que pueden ser más del 40% de las víctimas.
Ya antes del ciclón Nargis, la situación para los niños de Birmania era difícil. La tasa de mortalidad infantil --76 de cada 1.000 nacimientos-- está entre las más elevadas de Asia y la ONU sostiene que uno de cada tres bebés está desnutrido.

19/3/08

Ejército busca niños para paliar deserciones

Por Marwaan Macan-Markar

BANGKOK, mar (IPS) - La oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Birmania había recibido pocas denuncias de niñas y niños incorporados al ejército por la fuerza hasta septiembre de 2007, pero todo cambió desde entonces.

La OIT documentó en detalle la nueva tendencia visible a partir ese mes, cuando la dictadura birmana reprimió brutalmente manifestaciones pacíficas encabezadas por miles de monjes budistas.

Antes de noviembre de 2007, la mayoría de las denuncias en materia de trabajo forzado "tenían que ver con empleos públicos para el gobierno local, y eran muy pocos los casos vinculados al ejército y al reclutamiento de menores", señala el informe enviado al Consejo de Administración de la OIT, reunido en su sede de Ginebra.

Pero "el patrón se revirtió desde septiembre, y la mayoría de las denuncias están vinculadas con el ejército y con el reclutamiento de niños", indica el estudio, preparado por la oficina de la OIT en la meridional ciudad birmana de Rangún.

Lo sucedido a un adolescente de 14 años en octubre de 2007 puede ser un ejemplo típico. Cuando se dirigía a un mercado de Rangún para ayudar en el negocio de su hermano mayor fue detenido y llevado en un camión del ejército a una oficina de reclutamiento.

La OIT admite que sus registros de adolescentes obligados a sumarse a filas de las Tatmadaw, nombre dado a las fuerzas armadas, no se corresponden totalmente con la realidad. "Creemos que las denuncias que nos llegaron no dan cuenta de la magnitud del problema. Es la punta del iceberg", reconoció Steve Marshall, coordinador de OIT en Rangún.

"Existen intermediarios que recurren a la fuerza o a artimañas para reclutar niños", explicó. "Presentamos una queja ante las autoridades del gobierno y obtuvimos una rápida respuesta: un niños liberado y un funcionario castigado".

Pero organizaciones de derechos humanos advierten a la comunidad internacional sobre no dejarse engañar por las promesas de la junta gobernante de terminar con ese flagelo. La organización británica Burma Campaign UK (Campaña por Birmania), con sede en Londres, calificó de "sin sentido" la afirmación de un periódico estatal acerca de que "cientos de niños habrían sido devueltos a sus familias en los últimos años".

La junta militar creó en 2004 un grupo de trabajo con poder para abordar el asunto en respuesta a las crecientes críticas de la comunidad internacional. Pero el trabajo de la Comisión para la Prevención del Reclutamiento de Niños Soldados fue deficiente, con más declaraciones regulares tendientes a desacreditar las denuncias al respecto que intenciones de ayudar a frenar la violación a los derechos laborales y de los menores.

Un informe divulgado por la organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) en noviembre de 2007 confirmó el fracaso de la comisión especial en su intento de que los menores no fueran reclutados por las Tatmadaw. "Niños de tan sólo 10 años son perseguidos por el ejército birmano y amenazados con ser detenidos o golpeados si se niegan a incorporarse", denunció HRW, con sede en Nueva York.

"A veces se obliga a los niños soldados a participar en violaciones a los derechos humanos, como incendiar aldeas y usar civiles para trabajos forzados", indica el informe, titulado "Vendidos para ser soldados: el reclutamiento y el uso de niños soldados en Birmania". "Los que intentan escapar o desertar son golpeados, reclutados a la fuerza o encarcelados", añade.

El tono lúgubre de ese informe se asemeja al de otro realizado por la misma organización en 2002, titulado "Mi arma es mi altura". En este se estimaba que podían haber "70.000 o más niños en el ejército de Birmania, entre los 350.000 soldados que se cree tiene la fuerza".

El terreno de caza de los encargados de atrapar niños no cambió mucho en los últimos cinco años. Soldados y civiles a los que se encomienda la tarea van a mercados, estaciones de ferrocarril y de autobuses, terminales de transbordadores, calles y festivales. En cambio, la recompensa por el reclutamiento forzado cambió. Algunos reciben unos 25 dólares en efectivo o una bolsa de arroz por menor capturado.

La brecha entre la retórica de la junta y la realidad de ese país de Asia sudoriental es flagrante, señaló David Scout Mathieson, consultor de HRW para Birmania. "Hay una enorme desconexión entre las leyes y normas creadas por el régimen y la realidad", arguyó.

"El amplio reclutamiento forzado de menores forma parte de un sistema mercantil. Los batallones tienen que cumplir con su cuota de nuevos integrantes y si lo logran son recompensados", explicó Mathieson.

La desesperación de la junta por conseguir niños para engrosar las filas de las Tatmadaw obedece a un cambio de política ocurrido en 1988. Miles de personas manifestaron ese año en defensa de la democracia desafiando al gobierno militar, en el poder desde el golpe de Estado de 1962. El ejército respondió con balas y mató a unos 3.000 civiles desarmados.

Poco después, las Tatmadaw, entonces una fuerza mucho más pequeña y sin niños soldados, recibió la orden de ampliarse para fortalecer el poder militar y pasó de unos 180.000 efectivos a casi 400.000, al menos en los papeles.

Además, las Tatmadaw fueron sacudidas por una gran deserción, que se suma a la cantidad de soldados que pierde por el conflicto étnico que libra en la frontera. "Un comandante asignado al norte informó que, en 2006, el ejército perdió en cuatro meses una brigada entera por deserción", indicó Win Min, académico de la Universidad de Payap, en el norte de Tailandia. "Son más de 3.000 soldados por la composición que tiene un batallón en Birmania".

El año anterior fue peor. Los registros internos del ejército muestran que en un periodo de cuatro meses en 2005, las Tatmadaw sufrieron 4.701 deserciones en todo el país. "La situación pudo haber empeorado a fines del año pasado. El ejército pudo haber perdido unos 15.000 efectivos en 2007", estimó Win Min.

Y no se sabe aún cuantos soldados desertaron del ejército tras la orden de disparar contra los reverenciados monjes budistas, que encabezaron las manifestaciones de septiembre de 2007 contra la inesperada alza del precio de los combustibles en 500 por ciento. "Esa información podría surgir en la próxima reunión de comandantes, que no se realiza desde mayo del año pasado", apuntó.

31/1/08

ONU DENUNCIA PRESENCIA DE NIÑOS SOLDADOS

ROMA, 30 (ANSA) - Al menos en 13 países del mundo, entre ellos Colombia, se practica el reclutamiento y empleo de niños en los conflictos armados, en los cuales a veces son víctimas de varias formas de violencia, entre ellas la violación, denunció hoy el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
En un nuevo informe que cubre el período de octubre de 2006 a agosto de 2007, Ban exhortó a que las violaciones contra los niños sean remitidas a juicio de la Corte Penal Internacional.
Los países señalados por Ban son Colombia, Birmania, Chad, Afganistán, Burundi, Sudán, República Centrafricana, República Democrática del Congo (Rdc), Filipinas, Nepal, Somalia, Sri Lanka y Uganda.
El aspecto positivo -añadió en el reporte- está en que en el transcurso de este período no fueron registrados nuevos casos de reclutamiento en Costa de Marfil. JFC